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¿Qué opinión tiene la sociedad de las escorts y putas?

Nadie puede negar que el sexo es uno de los placeres de la vida y en ese sentido pronto se planteó por parte de la humanidad que esta es una actividad que se puede rentabilizar, en otras palabras, pronto se la convirtió en un negocio que se ha mantenido entre todas las culturas y desde la antigüedad.

Ahora bien, lo interesante de esta situación es que la opinión de la sociedad sobre las putas y escorts se ha mantenido dividida e inclusive las respuestas sobre esta incógnita se mantienen como un tabú en la mayoría de los casos de mx.adultguia.com, pues se los mezcla con la moralidad, ética, religión y más.

Diferencia entre putas y escorts

Para hablar con mayor claridad vale la pena definir las diferencias entre las putas y escorts, ya que se tiende a ver ambas profesiones o actividades como lo mismo, cuando en realidad hay contrastes.

A grandes rasgos las escorts buscan romper con las antiguas creencias e ideas sobre las prostitutas. En ese orden de ideas, son personas que están asociadas con una increíble belleza, en ocasiones con estudios y que van a poder sostener conversaciones que son interesantes, incluso en ocasiones van a estar preparadas para actuar como acompañantes en determinados eventos sociales. En conclusión, más allá del sexo se parece un poco a una relación afectiva real.

¿Qué opina la sociedad?

La anterior aclaración es muy importante porque pese a que las personas que se dedican a oficiar como escorts buscan que la sociedad comprenda este punto, no siempre se lo tiene en cuenta y este es un asunto que vale la pena remarcar en términos de ver la opinión social de sus actividades.

Además de lo anterior, las putas y escorts cargan con un gran estigma, es decir, se suele mencionar que su trabajo es dinero fácil o son mujeres de la vida fácil, cuando en realidad el modo en que se ganan su dinero no tiene nada de fácil y por el contrario precisa de muchas habilidades, comprensión, cualidades para comunicarse o entenderse con otros, etc.

Ahora bien, lo que sí se debe aceptar es que por parte de las escorts hay un cierto grado de aceptación mayor en comparación con las prostitutas, pues este es un concepto que se usa en relación con un clasismo económico, en otras palabras, se tiende a pensar que las escorts son simplemente prostitutas por las que se debe pagar más y esto a su vez hace que el trato sea mejor, sean vistas con respeto y un largo etcétera.

El camino por recorrer para vencer con este estigma sigue siendo largo, pero hay que aceptar que se han dado grandes pasos.